El Neurofeedback y el Biofeedback trabajan a nivel mente-cuerpo, ya que sabemos que cuando trabajamos sobre un área, inevitablemente tiene repercusiones sobre las demás. Sabemos que el entrenamiento en Variabilidad del ritmo cardíaco (Biofeedback) es una forma de trabajar la regulación emocional. Y del mismo modo, cuando entrenamos con Neurofeedback (refuerzo e inhibición de ondas cerebrales) mejoramos no sólo condiciones psicológicas, sino que también hay una mejora de problemas a nivel orgánico como la epilepsia, la fibromialgia o las migrañas.
En las sesiones de entrenamiento se colocan unos sensores a nivel corporal (en el caso del Biofeedback) o en la cabeza (en el caso del Neurofeedback) mediante los cuales podemos observar el estado interno de la persona. A partir de ahí, el procedimiento es muy sencillo. A la persona se la coloca mirando una pantalla cómodamente y visualizará diferentes animaciones e imágenes en movimiento. La persona no ha de hacer nada, solo tratar de estar lo más tranquila posible, presente y prestando atención. El trabajo se va produciendo de forma involuntaria progresivamente.
El objetivo es la autorregulación, entendiendo ésta como un aspecto fundamental para el buen funcionamiento cerebral. El entrenamiento en autorregulación permite que nuestro sistema nervioso central funcione mejor y por lo tanto contribuye a que nos regulemos emocionalmente de forma más eficiente en nuestro día a día.