La transición a la maternidad conlleva una gran transformación a nivel cerebral y psicológico. Se ha creado un vacío que ha permitido que la atención a las madres y bebés durante el embarazo, parto y posparto se haya centrado solamente en aspectos físicos y médicos de la maternidad, prestando poca atención a los aspectos psíquicos y a las consecuencias psicológicas de las vivencias de esta etapa.
Desde la psicología perinatal nos centramos en los procesos neurobiológicos del embarazo, parto y posparto, prestando especial atención a las necesidades emocionales de los bebés y a la diada madre-bebé. Comprendemos que el hábitat del recién nacido es la madre y que el vínculo con el padre es igual de importante pero diferente en su desarrollo.
Ofrezco intervención y acompañamiento psicológico para los diferentes ámbitos de actuación de esta disciplina, dirigida a profundizar en la salud mental de la madre, de la criatura y de la familia, siendo estos los siguientes: