Relato de la ansiedad

Ansiedad

Esther ha tenido hoy su primera sesión con Mónica, una psicóloga que le ha recomendado una compañera y amiga de trabajo. No está dispuesta a estar mucho tiempo ni gastarse dinero en ello.

Tiene nuevamente… ¡¡¡una etapa mala!!!

Hace ya mucho tiempo que Esther tiene el carácter cambiado. Es muy rígida, está siempre enfadada en su interior… y se encuentra triste…sin ilusión.

Piensa que ella es así, que estará enferma toda la vida.

Esther escribe sus síntomas en el buscador de Internet, tiene ANSIEDAD:

Una función psicobiológica completa con utilidad adaptativa para la supervivencia de los seres humanos. Su origen evolutivo ha sido trazado a lo largo de diversas especies. Es, pues, una emoción normal.

Un estado desagradable semejante al miedo, aunque no haya ninguna situación manifiesta aparente de peligro. Es una situación de aprensión, anticipación o temor al posible peligro. Un estado fisiológico de excitación vegetativa, alerta, vigilancia y tensión motora.

Angustia se presenta cuando tenemos una expectativa negativa de lo que va a suceder, que es para lo que está elaborado este testimonio. El término ansiedad se utiliza cuando la expectativa es positiva.

RAE:

Ansiedad.- Estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo.

Angustia.- Temor opresivo sin causa precisa. Dolor o sufrimiento.

Pánico.- Miedo extremo o del terror producido por la amenaza de un peligro inminente…

Fobia.- Aversión obsesiva a alguien o a algo. Temor irracional compulsivo.

Miedo.- Perturbación angustiosa del ánimo por un riesgo o daño real o imaginario.

Terror.- Miedo muy intenso.

El cerebro envía señales de alerta máxima a través del Sistema Nervioso (SN). Sus glándulas adrenales (suprarrenales) aumentan su producción de adrenalina y noradrenalina. El corazón empieza a latir más deprisa y la respiración se acelera para enviar una mayor cantidad de oxígeno a los pulmones. El flujo sanguíneo hacia las manos y los pies disminuye mucho para aumentar el suministro de sangre a los grandes grupos musculares y prepararlos para luchar o huir del peligro. La digestión se le hace más lenta para ahorrar energía. Las pupilas se dilatan para ver mejor, la sudoración se incrementa para mantener fresco el organismo y volver resbaladiza la piel, permitiéndola al individuo escapar fácilmente del agresor. Todos los músculos se tensan para lanzarse a la acción.

Ah vale, -piensa Esther- ya sé lo que me pasa….pero, ¿de qué agresor me defiendo? Acude a sus escritos, siempre ha escrito…. y saca la última hoja, lee: “Me voy a morir, seguro, lo sé. Tengo una enfermedad del corazón. Siempre supe que iba a morir antes de los cuarenta… He de ir al cardiólogo. En un instante, puede pasarme algo… ¿y si me da un infarto?, he leído que es un dolor intenso en el pecho y creo que lo estoy sintiendo… Sé que voy a morir en los próximos meses, ¿cómo será ese momento? ¿estaré sola? ¿Y mi familia???

¡Dios mio!  ¡¡YA no puedo más!!!

Sigue leyendo toda una lista de síntomas y aspectos sobre la ansiedad (endógenos, psicológicos, estilo de crianza, bioquímica…)

Por supuesto Esther, mientras que lee, está absolutamente convencida que ella tiene todas las causas en su grado máximo. ¡¡¡Absolutamente todas!!!

Su relación de pareja se va deteriorando cada vez más, la convivencia es insoportable.

Esther sigue con sus sesiones semanales de terapia. Antes, recientemente, estuvo en manos, de dos psiquiatras. Uno le recetó medicación y el otro se limitaba a preguntarle ¿“qué problemas tienes en la vida”? Pero Esther no mejoró con ninguno.

Como podrás imaginar, la historia de Esther continua. Y posiblemente te hayas podido sentir identificad@ en algún aspecto o en la historia completa. Si no es así, seguro que conoces a alguien o te han contado una historia de alguien muy parecida, ¿verdad?

Desafortunadamente, es algo que está de manera muy frecuente en nuestras consultas, y cada vez más. Una de las demandas más habituales es esta, la Ansiedad. “¿Cómo puedo hacer? ¿Qué me está pasando? Ahora que por fin todo parecía ir bien y aparece esto de nuevo…” “no puedo más…” “¿Cuándo va a acabar?”

Hoy en día, gracias a la evidencia científica, sabemos que técnicas de tratamiento del trauma, como el EMDR, el Brainspotting o la terapia sensoriomotriz, son abordajes innovadores que aceleran el tratamiento de un amplio rango de patologías, entre las que podríamos incluir un trastorno de ansiedad generalizada (como hemos visto en el caso anterior) facilitando la desaparición de la sintomatología a través de un proceso terapéutico profundo.

La psicoterapia ayuda a la persona a sanar el dolor emocional y a conseguir un estado de bienestar que hace que podamos vivir una vida más auténtica, plena y autónoma.

Si quieres tener más información sobre los diferentes modelos de psicoterapia, enfocados en el reprocesamiento y tratamiento del trauma, solo tienes que ponerte en contacto conmigo y estaré encantada de aclarar tus dudas, preguntas e inquietudes.

Elisabet Gil García

Psicóloga General sanitaria 22446

Psicóloga experta en tratamiento del trauma, psicología perinatal, apego y crianza.

Facilitadora del Circulo de Seguridad Parental (COSP)

Consteladora familiar

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